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jueves, 5 de julio de 2012

El neceser de la mujer sin presupuesto (II)





Lo prometido es deuda: completamos hoy el neceser ideal de la dama sobria en sus gastos (¿Quieren que hagamos el de la dama loca desatada? ¿QUIEREN? ¿EHHH?). ¡Voilá el especial ojos y labios de alto impacto y bajo presupuesto!



5. Sombras nada más. Ya en alguna ocasión recomendé los tríos de Artez Westerley, petaquitas de industria nacional y diseño retro viejo que adquirí para un look puntual y resultaron sedosas, duraderas y fáciles de trabajar.¿Variedad de colores? Más o menos, que tampoco les prometí el paraíso. Pero valen la pena.



6. Máscara.
Sé que muchas de ustedes eligen Maybelline como opción de máscara gauchita y de calidad. Pero para mí es requisito fundamental que este producto se remueva con facilidad y dicha marca neoyorquina atentó contra la integridad de mis globos oculares en varias ocasiones. Para resultados profesionales a buen precio me quedo toda la vida con la línea Súper Shock de Avon. Que fabrica las sombras más detestables del planeta tierra pero con las máscaras acierta.



7. Delineador: Max Factor es una línea que despierta inmediatas simpatías por su tufillo retro y por seguir comercializando maquillajes para cine que sólo Joan Collins se atreve a usar en la vida real. De esta marca pionera recomiendo los lápices delineadores (se llaman sobriamente Kohl Pencil) por su trazo preciso y su mina cremosa. Que tiene una cierta tendencia a partirse a cada rato y tampoco es que dure todo el día sin correrse. Pero como por ese precio nadie esperaba un milagro en el baño de casa a las 7: 30 de la mañana, la perdonamos.



(Imagen makeupandbeauty.com)

8. Labiales. Varias son las marcas asequibles que ofrecen confort y duración. De los que he probado últimamente le tomé especial cariño al Labial Líquido de Mary Kay, porque es una textura a la que habitualmente le desconfiamos pero me sorprendió gratamente. Detalle no menor, en los labiales líquidos suele producirse un desagradable efecto bomba con el aplicador que lleva al producto a rebalsar los bordes del envase, enchastrando todo a su paso. Y con este no sucede. Felicidad.



Observación: nótese cómo las marcas asequibles llaman a los productos por su nombre de pila. Y cómo el no tener que contemplar en el presupuesto de lanzamiento el salario de genios del marketing que alumbran denominaciones del tipo "máscara duración edénica y candor infinito" repercute a favor de nuestras billeteras.

¿Me cuentan sus favoritos de costo amigable?

¡Nos vemos!

jueves, 2 de julio de 2009

Max Factor: el fin de una era



Ya es oficial: a partir del año 2010, la mítica marca de maquillaje Max Factor dejará de venderse en todo el territorio de los Estados Unidos. Procter & Gamble, dueña de la firma desde 1991, aclaró sin embargo que continuará comercializándola en el resto del mundo, donde es inmensamente popular en mercados clave como Rusia, Inglaterra y España. Pero en USA, parece, la ven como antigua y pasada de moda, y no la compra nadie. Toda una paradoja para una marca que nació como "Max Factor Hollywood" y que se hizo fuerte como la preferida de las estrellas. Hace poco, en un intento por mejorar la alicaída imagen de la marca ( y miren que hasta contrataron a Gisele Bundchen, que así te cobra pero es capaz de vender arena en el desierto, pero parece que no hubo caso),circularon una serie de spots que proclamaban a la marca como la preferida de los maquilladores cinematográficos. Pero el romance entre el cine y Max Factor había empezado mucho, mucho antes...

Un poco de Historia.


Max Faktor (luego Factor) era un químico polaco de 1,50 de altura que desembarcó en Los Angeles en 1904 huyendo de la persecución rusa a los judíos. Pronto comenzó a manufacturar cosméticos y maquillajes para la naciente industria cinematográfica, pero su salto a la fama llegaría recién con la invención del Technicolor. El nuevo soporte abría un mundo de posibilidades para el cine, pero presentaba una complicación inesperada: bajo las nuevas luces, más duras y potentes, hasta las actrices más bellas lucían horribles. Y el maquillaje de la época no conseguía resolver el problema. Todavía estaríamos viendo cine en blanco y negro, si no fuera por Max Factor y su invención más legendaria, el cósmetico más vendido y más copiado de la Historia: Sí señores, el Pan Cake. Para quien no lo sepa, el Pan Cake es un pasticho de la consistencia del revoque de pared que te deja la piel perfecta, mitad porque la hace desaparecer bajo una tonelada de pintura. Al principio, los Factor (ya habían entrado los chicos al negocio) lo fabricaban sólo para el cine, pero cansados de que las actrices lo robaran del set, decidieron sacarlo al mercado. Así se construyó un imperio que hoy cierra sus puertas justamente en la cuna de su éxito. Triste pero cierto, La "marca preferida de las estrellas de Hollywood" ya no se vende allí.

Les dejo algunas gráficas Old Hollywood, todas con estrellas, que me gustaron mucho. (Dicen que fue Max Factor quien convenció a Lucille Ball de convertirse en pelirroja).Fíjense que en esa época había un solo color posible para los labios: rojo!

¿Cuál es su producto preferido de Max Factor?





 

Made by Lena