
¿Cómo están? Antes que nada, quiero agradecer los cariños recibidos con motivo del primer cumpleaños de este blog. Con seguidoras así, hay Almacén de Glamour para rato...
También quería decirles a las que me han animado a subir maquillajes hechos por mí, ya que estoy estudiando maquillaje (porque les conté que estoy estudiando maquillaje, ¿no?) que aahhh...ya llegarán. Después no se quejen.
Pero pasemos de una vez a la misión de este post, que es traer un poco de luz sobre el tema pinceles para principiantes. Porque la verdad es que hay que tener algunos pinceles de maquillaje para obtener buenos resultados. Los aplicadores de gomaespuma que traen las sombras no sirven. Ninguno. Y los pinceles de los rubores, menos. Una progresa en la vida, cambia las sombras berretas por las de alta gama...y los palitos éstos siguen siendo una porquería. La que diga que se arregla con ellos, no ha probado lo que un humilde pincelito puede hacer por su cara. Sobre todo a las 7 de la mañana.
Pasemos entonces a ver cómo formaría un set ultra básico de pinceles/brochas,aptas para no iniciadas, y que tanto sirvan para un recauchutaje matinal como para un derroche de glamour nocturno. Que cada marca ofrece un promedio de 18000 modelos distintos, pero se puede quedar diosa con 5. O menos:
Base y corrector:
Las mejores herramientas para la aplicación de estos productos las tenemos todas, de a cinco por mano. Los maquilladores profesionales (como yo ja) utilizan brochas o pinceles porque no es cuestión de andar llenándole a la cliente la cara de dedos, pero para el automaquillaje son la mejor alternativa. El corrector se esfuma con toquecitos del dedo índice. La base, se frota un poco entre los dedos para entibiarla y que fluya, y se aplica masajeando de arriba hacia abajo, para que quede bien natural. Y a otra cosa. La que quiera experimentar, tiene a su disposición herramientas como éstas:


Que si les interesa, les cuento un poco cómo sacarles provecho. Pero para el automaquillaje diario, la verdad, no hacen falta para nada.
En cualquier momento consigo un auspicio de pinceles.
Polvo y rubor.
Para aplicar polvo volátil o compacto, que fije la base y matifique el rostro, necesitaremos una brocha como ésta:

A mí me encanta la versión de viaje, ideal para llevar en la cartera:

Esta brochita pequeña en particular es muy útil para lustrar las bases de maquillaje en polvo. Estas bases resultan una excelente alternativa para lograr un look bien natural, se aplican rápido y fácil y duran intactas todo el día. Pero (siempre hay un pero) a veces no nos dan el aspecto fresco y juvenil que desearíamos, sino que nos dejan un tanto cartonosas. Para evitar el efecto mascarita, prueben vaporizar agua termal en toda la cara y luego pasar la brochita petisa con movimientos circulares, vigor y ganas. Queda precioso, cubritivo pero natural.
Para el rubor, o para el bronzer, nada mejor que una brocha biselada, como ésta que ya les he mostrado anteriormente:

Este tipo de brochita hace todo fácil, deposita la cantidad de producto justa, evita enchastres y previene el efecto Heidi en las mejillas. Para amar.
Y como esto ha quedado larguísimo, ojos y labios para la próxima. ¡Qué suerte! Ya tengo material para otro post.
Besos para tod@s!






































